La primavera en España es sinónimo de mercados llenos de color, aroma y frutas que vuelven a estar en su mejor momento. No solo alegran la mesa, sino que además nos aportan vitaminas, antioxidantes y fibra esenciales para afrontar el cambio de estación con energía y vitalidad.
El propio Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recoge en su calendario oficial de frutas de temporada cuáles son las variedades disponibles en cada época del año, y la primavera es, sin duda, una de las más generosas.
En este post vamos a descubrir las frutas de primavera que no solo destacan por su sabor y color, sino también por sus beneficios para la salud. Desde los clásicos como las fresas y el kiwi, hasta otros tesoros de temporada como los nísperos o las primeras cerezas. Te contamos cuáles elegir, cuándo aparecen y por qué apostar siempre por el producto de temporada.
¿Cuáles son las mejores frutas de primavera en España?
Cuando llega la primavera, los puestos del Mercado de Santa María de la Cabeza se transforman. De repente aparecen colores que llevábamos meses sin ver: el rojo intenso de las fresas, el naranja brillante de los nísperos, el verde del kiwi… Es la señal de que la temporada ha arrancado y de que toca disfrutar.
Aquí te contamos cuáles son las frutas que no deberían faltar en tu cesta esta primavera y por qué merece la pena apostar por ellas.

Fresas y fresones: el sabor que anuncia la primavera
Si hay una fruta que indica el comienzo de la primavera, esa es la fresa. Su color rojo intenso, su aroma inconfundible y ese punto dulce con un toque ácido la convierten en una de las frutas más esperadas del año.
En España tenemos suerte: somos uno de los mayores productores mundiales, con Huelva como gran protagonista. Las fresas onubenses son reconocidas por su calidad excepcional y su sabor inigualable.
¿Y cuál es la diferencia entre fresa y fresón? El fresón es simplemente una variedad más grande y carnosa, con un sabor algo más suave. Ambos son igual de versátiles: perfectos para comer solos, en ensaladas, con yogur, en smoothies o como base de postres. Si quieres sacarles el máximo partido, no te pierdas todo lo que puedes hacer con fresas de temporada.
Además, son una fuente excepcional de vitamina C, fibra y antioxidantes, ideales para reforzar las defensas en el cambio de estación.
Nísperos: el primer dulce que nos regala la primavera
El níspero es una de esas frutas que mucha gente pasa por alto y no debería. Es de las primeras en aparecer en primavera, entre marzo y mayo, y eso ya la hace especial. De hecho, su llegada es todo un acontecimiento en el Mercado Central de Frutas y Hortalizas de Madrid.
De piel fina y color dorado, su sabor es dulce con un toque ligeramente ácido, muy agradable y nada empalagoso. En España destacan los nísperos de Callosa d’En Sarrià, en Alicante, con denominación de origen propia y reconocidos como los mejores del mundo.
Ricos en fibra, potasio y vitamina A, tienen propiedades diuréticas y ayudan a regular el colesterol y el tránsito intestinal. Perfectos para comer solos, en mermeladas o como acompañamiento de quesos frescos.

Cítricos de primavera: naranja, pomelo y limón
Cuando pensamos en primavera solemos olvidarnos de los cítricos y es un error. Aunque los asociamos al invierno, la naranja, el pomelo y el limón siguen en plena temporada durante los primeros meses del año y son protagonistas indiscutibles de nuestra cesta.
La naranja es la reina de la vitamina C y una aliada perfecta para reforzar las defensas en el cambio de estación. Sola, en zumo o en ensaladas, nunca defrauda.
El pomelo, con su sabor ligeramente amargo, tiene propiedades antioxidantes y digestivas que lo convierten en una fruta muy interesante para cuidar el organismo tras el invierno.
Y el limón, imprescindible en cualquier cocina, aporta frescura a cualquier plato y es uno de los grandes aliados de la piel y el sistema inmunológico.

Plátano y kiwi: el dúo perfecto para la temporada de primavera
El kiwi y el plátano no son frutas exclusivas de la primavera, pero en esta época están en su mejor momento y no deberían faltar en tu cesta.
El plátano es una fuente rápida de energía, rica en potasio y magnesio. Perfecto para deportistas, para el desayuno o para ese momento del día en que necesitas un empujón sin recurrir a ultraprocesados.
El kiwi, por su parte, es una pequeña bomba de vitamina C, con más cantidad incluso que la naranja. Su alto contenido en fibra lo convierte en un gran aliado digestivo, y su aporte de ácido fólico lo hace especialmente recomendable en primavera, cuando el cuerpo pide un extra de energía tras el invierno.

Arándanos y frambuesas: el dúo silvestre de la primavera tardía
Pequeñas, vibrantes y llenas de sabor, los arándanos y las frambuesas son dos de las grandes sorpresas de la primavera tardía. Aparecen a partir de mayo y nos acompañan hasta bien entrado el verano, justo cuando más las apetecen.
Su combinación de acidez y dulzor las hace irresistibles solas, pero también son perfectas para yogures, batidos, tartas o ensaladas frescas.
Y lo mejor: son una auténtica bomba nutricional. Ricas en antocianinas y otros antioxidantes, ayudan a proteger el organismo frente al envejecimiento celular. Además, su alto contenido en fibra, vitamina C y ácido fólico las convierte en un aliado perfecto para el sistema inmunológico y la salud digestiva.

Cerezas: las joyas rojas que marcan el final de la primavera
Las cerezas son de esas frutas que todo el mundo espera con impaciencia. Aparecen en mayo y nos acompañan hasta julio, convirtiéndose en el puente perfecto entre la primavera y el verano.
De carne firme, jugosa y con ese equilibrio irresistible entre dulzor y acidez, son perfectas para comer a puñados, en postres, ensaladas o incluso como acompañamiento de platos salados.
Y no solo están buenas: son ricas en antocianinas, unos antioxidantes que ayudan a combatir la inflamación y el envejecimiento celular, además de aportar vitamina C, potasio y fibra.
En España, las más valoradas vienen de zonas como el Valle del Jerte, en Cáceres, o el Bierzo, en León. Si las ves en las fruterías del mercado, no lo dudes: su temporada es corta y merece la pena aprovecharla.
¿Cuáles son los beneficios nutricionales de consumir frutas de temporada de primavera?
Comer fruta de temporada no es solo una cuestión de sabor. En primavera, el cuerpo sale del invierno y necesita un extra de energía, vitaminas y defensas. Y las frutas de temporada son exactamente lo que necesita.
Vitaminas y minerales para recargar el organismo
Las frutas de primavera son una fuente excepcional de vitamina C, clave para reforzar el sistema inmunológico y cuidar la piel en el cambio de estación. A esto se suma el potasio, que regula la presión arterial, y el ácido fólico, esencial para la producción de glóbulos rojos y especialmente importante en esta época del año.
Antioxidantes: tu mejor escudo
Frutas como las fresas, las cerezas o los arándanos están cargadas de antioxidantes que protegen las células del daño oxidativo, reducen el riesgo de enfermedades crónicas y cuidan la salud cardiovascular. Un puñado al día marca la diferencia.
Fibra: el gran aliado digestivo
Los nísperos, las frambuesas o los arándanos son especialmente ricos en fibra, lo que favorece el tránsito intestinal, ayuda a controlar el apetito y mantiene el sistema digestivo en forma. Perfectos para después de los excesos del invierno.
¿Cuál es el momento ideal para disfrutar las frutas de primavera?
Durante la primavera, se pueden disfrutar numerosas frutas que aportan frescura y sabor a la dieta. Cada mes ofrece una selección ideal de productos de temporada que destacan por sus características y beneficios.
Abril: el arranque de la temporada de primavera
Abril marca el pistoletazo de salida. Las fresas y fresones empiezan a llenar los mercados, los nísperos están en su mejor momento y los cítricos, naranja, pomelo y limón, siguen en plena forma. El plátano y el kiwi completan una cesta fresca y vitaminada.
Mayo: la primavera en todo su esplendor
En mayo la variedad se dispara. Se suman los arándanos y las frambuesas, perfectos para yogures y postres. Y hacia finales de mes aparecen las primeras cerezas, la señal más dulce de que el verano está a punto de llegar.
Junio: el broche final
Junio pertenece a las cerezas. Su temporada alcanza el punto álgido y hay que aprovecharlas antes de que desaparezcan. Es el momento de disfrutarlas al máximo antes de que lleguen las frutas del verano.
Cómo conservar las frutas de primavera
Comprar fruta de temporada está muy bien, pero saber cuidarla en casa marca la diferencia entre disfrutarla en su mejor momento o desperdiciarla. Aquí van algunos consejos prácticos:
En el frigorífico: las frutas más delicadas como fresas, frambuesas y arándanos agradecen el frío desde el primer momento. Guárdalas en recipientes ventilados o en bolsas de papel, nunca de plástico cerrado, para evitar que la humedad las estropee.
Ojo con el plátano: produce etileno, un gas natural que acelera la maduración de las frutas cercanas. Guárdalo separado del resto para que no maduren antes de tiempo.
¿Te ha sobrado fruta? Congélala.
Las fresas, cerezas y arándanos se congelan de maravilla: lávalos, sécalos bien y guárdalos en bolsas herméticas. Después los tendrás listos para batidos y postres durante meses.
Comprar frutas de primavera en mercados de abastos: Mercado de Santa María de la Cabeza
Si quieres disfrutar del auténtico sabor de la primavera, acércate a cualquiera de las fruterías del Mercado de Santa María de la Cabeza, de la planta baja y alta. Nuestros comerciantes, cada mañana, seleccionan personalmente las mejores frutas de temporada.
Comprar en el mercado no es solo apostar por calidad y cercanía. Es apoyar a los pequeños comerciantes del barrio, reducir el desperdicio alimentario y comer mejor. Y eso, también alimenta.
Además, recuerda que tienes disponible nuestro servicio de Click&Collect para hacer tu pedido online desde casa y recogerlo cuando mejor te venga.
Las frutas de primavera son mucho más que un capricho saludable: son la mejor forma de darle a tu cuerpo lo que necesita en cada momento. Aprovecha la temporada, llena tu cesta de color y sabor.